¡Hola, soy Gisela!
Después de leer los documentos de José Manuel Esteve y de Paulo Freire, les contaré mi historia de como llegué a esta bendita profesión de la docencia, incluyendo algunas reflexiones basadas en las lecturas.
Como, tal vez, muchos de ustedes en mis planes no entraba precisamente el dedicarme a la docencia. Yo ingresé a la carrera de Biología en la ENEP Iztacala de la UNAM. Debo decir que me gustaba mucho y que mis calificaciones eran buenas, sin embargo con el paso del tiempo (estuve 5 semestres) me fui decepcionando mucho y les voy a explicar las dos principales razones de ello, aunque cuando lo he pensado en retrospectiva me he dado cuenta que tal vez no era mi verdadera vocación y que Dios me tenía reservado algo mejor, tal como sucedió, pero me estoy adelantando, explicaré primero mis razones para abandonar mis estudios de Biología:
1° Me encontré con que los profesores eran muy jóvenes (casi todos recién egresados de la misma escuela), lo cual no hubiera sido obstáculo si hubieran tenido vocación para la docencia. Su propia juventud e inexperiencia provocaba que fueran todo lo contrario a lo que Esteve llama "maestro humano", eran intransigentes y daban muchos favoritismos, esto provocó en más de una ocasión que tuviera varios conflictos con varios de ellos, que incluso me llevaron a reprobar materias , no por no saber sino por no estar de acuerdo con ellos.
2° Desde que entré a estudiar siempre me vi como una investigadora, cosa que en nuestro país es muy difícil, ya que esos son grupos de élite, en los cuales solo puedes ingresar si tienes "palancas", y yo pensaba que no valía estudiar tanto para "terminar dando clases".
Sin embargo, la vida da muchas vueltas y cuando me decidí (cosa que fue muy difícil) a desertar, regresé al estudio de idiomas (que me gustaban y se facilitaban) con la idea de dedicarme a la interpretación y traducción. Pero hacer estas especialidades requieren mucho tiempo y dinero que yo no tenía porque trabajaba para pagar la escuela, entonces solo me dediqué a estudiar inglés y francés en espera de poder después hacer mis especialidades. Cuando ya había avanzado en mis estudios del inglés mis maestros (por la facilidad que tenía) y mi novio (ahora mi esposo) me animaron a entrar al Teacher's. Después de pensarlo un poco decidí hacerlo y creo que fue la mejor decisión que tomé.
Antes de terminar el Teacher's tuve la oportunidad de ingresar al Colegio de Bachilleres (hace 18 años)y aquí es donde empieza mi aventura y reflexión sobre lo que expresa Esteve acerca de que no es lo mismo aprender toda la teoría y que te digan lo que debes hacer y como hacerlo a enfrentarte a la realidad de un grupo.
Debo aclarar que a nosotros como profesores de inglés, sí nos "enseñan a enseñar". Nos dan técnicas y estrategias didácticas, como planear las clases, evaluar, etc. Y nos requieren varias horas de observación de clase y de prácticas en las que profesores nos permiten dar temas o inclusive clases completas para practicar. Pero no es lo mismo tener grupos ideales de 20 alumnos, donde todos están motivados y quieren aprender a (como en mi caso) enfrentarse a un grupo de 52 adolescentes inquietos y más cuando eres muy joven (23 años), no fue nada fácil porque, aunque lleves un muy buen plan de clase este se puede convertir en tu aliado o en tu enemigo. Creo que no salí tan mal librada, pero tengo que admitir que han pasado varios años para que pueda considerarme lo que llama Esteve "una maestra humana".
En esto me ayudó mucho los cursos que imparte la Institución, ya que ahí reafirmé lo que ya sabía y aprendí como abordar los programas, y lo más importante compartí un espacio con otros profesores que como yo tenían muchas inquietudes y a través de ellos logré enriquecer mi labor docente.
En un principio y hasta ahora el principal reto para mí ha sido motivar a los alumnos hacia los aprendizajes porque cuando yo estudié el Teacher's aprendí a enseñar el idioma en las 4 habilidades (hablar, escuchar, leer y escribir), pero en el Colegio de Bachilleres solo abordamos la lectura de comprensión. Entonces imagínense lo complicado que es, ya que como nos hace notar Freire en su carta a los niños no les enseñan el amor a la lectura y a usarla como una herramienta importante dentro de sus estudios. En consecuencia, cuando llegan con nosotros resulta que no les gusta leer ni en su propio idioma y sí a eso aunamos que el inglés muchos "dicen que no les gusta", pues ¿se imaginan lo complicado que es?
Entonces lo que yo he tratado de hacer es motivarlos con el uso de lecturas interesantes y adecuadas a su edad que puedan permitir que ellos aprendan más y que reflexionen sobre lo que leen, aunque esto sea un poco complicado porque no siempre encuentro lecturas adecuadas y que cumplan además con el programa.
A pesar de todo esto se ha convertido en una de las satisfacciones de mi trabajo, ya que puedo propiciar la reflexión y les puedo ayudar en muchos aspectos de su vida, aunque para ello yo me tenga que convertir en "todologa" porque sí una lectura habla de algo de química, por ejemplo, pues yo tengo que saberlo o investigarlo antes de presentarlo o sí es de física o historia o biología, etc. es lo mismo.
Después de toda esta historia de como llegué a la docencia y de lo que he hecho concluyó que para mí ha sido muy gratificante, soy feliz con lo que soy y con lo que hago, me satisface que pueda contribuir con un granito de arena en la formación de los chicos y en lo personal yo siempre he mantenido buena relación con ellos, se acercan a platicar conmigo a pedirme alguna opinión en ocasiones. Y cuando ya no son mis alumnos regresan a que les ayude o simplemente a conversar conmigo. Además yo vivo cerca de muchos de ellos o me los encuentro en los lugares que frecuento y siempre me saludan cordialmente, eso es muy agradable. En el aspecto familiar también ha sido muy importante para mí porque me ha permitido entender el desarrollo de mis hijas y ahora que empiezan a entrar a la adolescencia las entiendo y me acerco a ellas y tengo buena comunicación porque estoy acostumbrada a estar con jóvenes y a tratar de entenderlos.
No obstante hay que reconocer que no todo es miel sobre hojuelas y que también nos encontramos con desilusiones, sobre todo cuando encontramos chicos con los cuales por su propia dinámica personal o familiar tienen problemas y no nos es posible llegar a ellos y favorecer un cambio, eso sí es frustrante. Y también cuando nos damos cuenta que cada vez más jóvenes están menos interesados en el estudio y conocimientos debido a problemáticas multifactoriales, como el entorno, los medios de comunicación, la familia disfuncional, etc., eso también es frustrante.
Sin embargo confío en que logré sembrar una semillita que puede germinar en el futuro cuando ellos se acuerden de lo que deseaba transmitirles y entonces comprendan, porque yo creo firmemente que no solo enseñamos conocimientos, sino también actitudes y que con nuestro solo comportamiento podemos generar cosas positivas. Sí yo como profesora soy puntual, preparo mi clase, cumplo con mi trabajo, soy respetuosa y educada, me presentó limpia y vestida correctamente, etc. todo eso puede generar lo mismo porque yo les estoy dando el ejemplo de ser puntual, responsable, cumplida, comprometida con mi trabajo, etc. y eso nosotros como educadores y tal vez algunos como padres lo sabemos, es mucho más importante el ejemplo que mil palabras que podamos decir y tal vez ahora no lo comprendan, pero con el tiempo tal vez, esa es una esperanza para mí y confío en ello aunque sea algo que yo ya no vea.
De esta manera concluyó, espero que compartan algunas de las ideas y puntos de vista conmigo. Gracias por su atención.
viernes, 12 de diciembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Hola nuevamente Gisela
ResponderEliminarMe alegra leer tu aventura de ser docente y me doy cuenta que coincido contigo pero aun asi se que tenemos un reto que debebos superar en nuestro quehacer diario dentro de las aulas.
En nuestras manos tenemos a muchos seres humanos que dependen de nosotros y alos cuales no defraudaremos.
Suerte!!!
Atte
Henri